lunes, 23 de julio de 2012

Espero curarme de ti.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabias que decía “te quiero”.)

Una semana más para reunir: todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Solo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un cementerio.



-Jaime Sabines-



martes, 3 de julio de 2012

El amor dura tres años.


"El amor es una catástrofe espléndida: saber que te vas a estrellar contra una pared, y acelerar a pesar de todo: correr en pos de tu propio desastre con una sonrisa en los labios; esperar con curiosidad el momento en que todo se va a ir al carajo.
El amor es la única decepción programada, la única desgracia previsible que deseamos repetir."



-Frédéric Beigbeder-

sábado, 23 de junio de 2012

Me doy cuenta de que me faltas.


Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.


No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.


Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.

Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.



-Jaime Sabines-



lunes, 11 de junio de 2012

A sincronizar relojes.


Me pregunto sí tendrán conciencia todas las personas o al menos a quienes me interesa que la tengan, el hecho de que al ir tras de algo dejarán otra cosa a cambio; y mas aún, ¿tan poco valor le dan a una cosa comparada con la otra, como para soltarla?.

El asunto es que no muchos se detienen a pensar en este punto, "¿vale la pena lo que dejo, por lo que estoy adquiriendo?"

Que gusto el mio de darme de golpes contra la pared ves la tempestad y no te incas; lo grave de este asunto es que no es la primera vez que me sucede algo de tal magnitud, ya debería yo de escribir un ensayo al respecto.
Gran ingenuidad de mi parte fue haber caído de nuevo, pero en estas cuestiones uno solo cierra los ojos y se deja ir a la trifulca con los ojos cerrados y los puños muy bien apretados.
Sabiendo la posición exacta del contrincante, y nomas así como así uno se deja perder, todo esfuerzo realizado no es de auto ayuda, al contrario, es para darle ventaja al oponente (y por ventaja me refiero a tener todas las intenciones de dejarle ganar).

Pero la realidad es otra, mientras uno piensa tener cierto control de la situación en si; y vas poco a poco creciendo, evades uno que otro acto kamikaze e idiota, tomas mas seguridad en ti mismo y con un par de palabras, en un dos por tres vas a dar al mismo bajo sumidero de disolución del que una vez dijiste NUNCA MÁS!

Aún así siempre hay una pequeña luz que te hace arrastrarte hacia la salida y no hay nada que te haga abrir los ojos, porque dentro de tu realidad utópica todo tiene sentido.
Entonces bajas la guardia y todo proyectil encendido cumple su objetivo.

¿Será justo estar en lista de espera?
¿Ver si quieren o no confiar en ti?
¿Sí todos son felices porque no te dejan de joder?
¿Es esto una prueba?
¿(*coloque aquí cualquier otro cuestionamiento referente a usted ya sabe que)?

Pero tal vez no te pueda decir todo esto porque no quiero creerlo, y peor aún, no lo creo porque sencillamente no lo entiendo.



PD:
No tengo piernas.



viernes, 8 de junio de 2012

El fin de la última (mala) literatura.


Tú lees porque piensas que te escribo.
Eso es algo entendible.

Yo escribo porque pienso que me lees.
Y eso es algo terrible.



-?-

sábado, 26 de mayo de 2012

Bolero.

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.

Y este fragmento:

La lenta máquina del desamor
los engranajes del reflujo
los cuerpos que abandonan las almohadas
las sábanas los besos

y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.



-Julio Cortázar-

viernes, 18 de mayo de 2012

Exijo mentiras.



Piedad:
Lástima, misericordia, conmiseración.



Demando no se me informe lo que no he preguntado, sí no lo hago es porque en realidad si quería oirlo, pero tenía pavor de escucharlo.

A lo que mas temo, es a que me guste la respuesta, porque probablemente eso me traería una gran paz;
no es que no quiera sentirme tranquila o tenga alguna fijación por el dolor, pero sería muy difícil después de tantos años, venir a encontrarme con que el hubiera si existió, pero que en realidad fueron las posibilidades las que expiraron.

Que lo único que se puede hacer en esos casos, es habitar un cuerpo que está ajeno a la mente, la cual hay que obligar a quedarse absurdamente quieta y en un silencio idiota.





sábado, 24 de marzo de 2012

Mira mamá, mira mamá... sin sonreír.

Espero que jamás sepas de los estragos que todo esto ha tenido en mi, que se me ha fracturado el alma y que yo no soy la misma cosa.

Ahora parezco algo tan débil y vulnerable, algo tan asquerosamente consciente de que lo están pateando en el suelo, pero que no tiene la mas mínima intención de quejarse.

Recuerdo cuanto te llenaba de rabia conocer las injusticias y atropellos de aquellos días.
Supongo que los ojitos se tellenarían de una tristeza tan onda al conocer mi estado, y es en momentos como estos cuando me alegro y pienso que fue bueno el que te arrancaras los ojos, así no tendrás que ver como me comen los gusanos del otro cadáver.



PD:
asdfgh.

viernes, 9 de marzo de 2012

Introspección.

"Capacidad reflexiva que la mente posee de referirse o ser consciente de forma inmediata de su propios estados."




¿Porque eres tan poco inteligente te preguntas?
Existe la sencilla razón del tiempo que te das para pensar las cosas.
Aunque pensándolo un poco mejor, la cuestión se agrava porque no solo sucede que tu temática sea tan poco interesante y/o amena, la cosa es que tampoco eres muy agraciada.
Sí fueras un poco linda quizá tu estupidez sería perdonada porque no eres contaminación visual.

Técnicamente eres un bote de basura ambulante que se mueve de aquí para allá hablando de no sé cuanta barbaridad, cosa tonta y trivial.

Ojalá fueras siquiera un poco bella, de ese modo no estarías tan sola la mayor parte del tiempo.

¿Entonces me dices que le temes a la soledad?
Miedo de que si así has venido estando desde hace bastante tiempo, hay gente a tu alrededor pero no les resultas indispensable.
Opino que todo radica en que tienes la plena conciencia de lo poco importante que eres para quienes consideras importantes para ti, solo hecha un vistazo atrás y ¿que es lo que ves?

"Espero que hayas aprendido algo de todo esto"
"¿no tienes vergüenza?"
"..."




Que miedo me da que seas tan fácil de reemplazar.

Y aún así no quieres entender.



martes, 14 de febrero de 2012

Hombre que mira al cielo.

Mientras pasa la estrella fugaz
acopio este deseo instantáneo
montones de deseos hondos y prioritarios
por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
que la alegría no desarme mi amor
que los asesinos del pueblo se traguen
sus molares caninos e incisivos
y se muerdan juiciosamente el hígado
que los barrotes de las celdas
se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
y mis hermanos puedan hacer de nuevo
el amor y la revolución.

Que cuando enfrentemos el implacable espejo
no maldigamos ni nos maldigamos
que los justos avancen
aunque estén imperfectos y heridos
que avancen porfiados como castores
solidarios como abejas
aguerridos como jaguares
y empuñen todos sus noes
para instalar la gran afirmación
que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
que cuando el corazón se salga del pecho
pueda encontrar el camino de regreso.

Que la muerte pierda su asquerosa
y brutal puntualidad
pero si llega puntual no nos agarre
muertos de vergüenza.

Que el aire vuelva a ser respirable y de todos
y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
poniendo en tus ojos el alma
y tu mano en mi mano
y nada más
porque el cielo ya está de nuevo torvo
y sin estrellas
con helicóptero y sin dios.


-Mario Benedetti-




jueves, 26 de enero de 2012

Yo no lo sé de cierto.

Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre algún día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
 algo en su corazón les dice que están solos,
 solos sobre la tierra se penetran,
 se van matando el uno al otro.

Todo se hace en silencio. Como
 se hace la luz dentro del ojo.
 El amor une cuerpos. 
En silencio se van llenando el uno al otro.

Cualquier día despiertan, sobre brazos;
 piensan entonces que lo saben todo.
 Se ven desnudos y lo saben todo.

(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo)


-Jaime Sabines-




lunes, 16 de enero de 2012

Escucha lo que no te digo.


No te dejes engañar por mí.
No permitas que te engañen mis apariencias.
Porque no son más que una máscara, quizá mil máscaras que temo quitarme, aunque ninguna me representa.
Doy la impresión de estar segura, de que todo va viento en popa, tanto dentro como fuera, de que soy la confianza personificada, de que la calma es mi segunda naturaleza, de que controlo la situación y de que NO TENGO NECESIDAD DE NADIE.
Pero no me creas, te lo ruego.
Externamente puedo parecer tranquila, pero lo que ves es una máscara.
Por debajo, escondido, está mi verdadero yo sumido en la confusión, el miedo y la soledad.
Pero lo escondo.
No quiero que nadie lo sepa.
Me aterra pensar que pueda saberse.
Por eso tengo constantemente necesidad de crear una máscara que me oculte,una imagen pretenciosa que me proteja de la miradas sagaces.
Pero esas miradas son precisamente mi salvación, y lo sé perfectamente, con tal de que vayan acompañadas de la aceptación y del amor.
Entonces, esas miradas, se convierten en el instrumento que puede liberarme de mi misma, de los mecanismos de defensa y las barreras que he levantado entorno a mí, en el instrumento que puede mostrarme aquello de lo que no consigo convencerme: que realmente tengo un valor.
Pero esto no te lo digo, no tengo coraje: Me da miedo que tu mirada no venga acompañada de la aceptación y del amor.
Quizá temo lo que puedas pensar, que puedas cambiar de opinión sobre mí, que te burles de mí y que tu sonrisa me fulmine.
En el fondo, lo que temo es no valer nada, y que tú te des cuenta y me rechaces.
Por eso sigo con mi juego de pretensiones desesperadas, con una apariencia externa de seguridad y con una niña temblorosa por dentro.
Despliego mi desfile de máscaras y dejo que mi vida se convierta en una ficción.
Te cuento todo lo que no importa nada, y nada de lo que de verdad importa, de lo que me consume por dentro.
Por eso, cuando reconozcas esta rutina, no te dejes engañar por mis palabras: escucha bien lo que no te digo, lo que querría decir, lo que necesito decir, pero no consigo decir.
No me agrada esconderme, te lo aseguro, me encantaría ser espontánea, sincera y genuina, pero tendrás que ayudarme.
Por favor, tiéndeme tu mano, aún cuando parezca que eso es lo último que deseo.
Tú puedes sacar a la luz mi vitalidad, cada vez que te muestras amable, atento y diligente, cada vez que tratas de comprenderme, cada vez que me aceptas tal y a pesar de lo que soy.
Porque me quieres, mi corazón palpita y renace.
Quiero que sepas lo importante que eres para mí y el poder que tienes, si quieres, de sacar a la luz la persona que yo soy.
Escúchame, te lo ruego.
Tú puedes derribar las barreras tras las que me refugio, tú puedes arrancar mi máscara, tú puedes liberarme de mi prisión solitaria.
No me ignores.
No pases de largo, por favor.
Ten paciencia conmigo.
A veces parece que, cuanto más te acercas, tanto más me rebelo contra tu presencia.
Es irracional, pero es así: combato aquello de lo que tengo necesidad.
Así somos los humanos muchas veces.
Pero el amor, el amor de Dios que habita en ti, es más fuerte que toda resistencia, y ahí reside mi esperanza, mi verdadera esperanza.
Ayúdame a derribar las barreras con tus manos firmes, pero a la vez delicadas, pues dentro de mi habita un niño y un niño es siempre muy frágil.
¿Te preguntas quién soy? Soy alguien a quien conoces muy bien.
Soy cada persona con quien te encuentras.
Soy... Tú misma ".


-?-